Solo necesitas un trapo y esta mezcla para limpiar la rejilla del horno, resultado mágico

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Solo necesitas un trapo y esta mezcla para limpiar la rejilla del horno, resultado mágico

Después de pasar meses asando y horneando, el horno tiende a ensuciarse mucho. La grasa y la comida carbonizada se acumulan y se convierte en carbón, causando un fuerte olor a quemado al cocinar. Si dejas que tu horno quede recubierto de carbón puede eventualmente contaminar tus alimentos e incluso convertirse en un peligro de incendio. Sigue leyendo para obtener instrucciones sobre cómo limpiar el horno.

Además, debido a sus dimensiones, la bandeja del horno no suele caber en la mayoría de fregaderos, por lo que nos vemos obligados a limpiar por partes. El resultado no solo es poco satisfactorio, sino que la tarea es dura, lenta y termina ensuciando la encimera y buena parte del suelo de la cocina.

Gracias al truco de hoy, vamos a limpiar nuestra bandeja y rejilla del horno fácilmente y sin esfuerzo.  Para ello solo deberemos ponerla en remojo según las instrucciones y, tras el tiempo indicado, la suciedad se desprenderá como por arte de magia.

Para realizar esta limpieza necesitaremos:

  • Una toalla vieja
  • Un cepillo de dientes viejo y un estropajo
  • Nuestro ingrediente estrella: detergente para lavadora o lavavajillas

 

Modo de empleo:

  • En primer lugar colocaremos la toalla vieja en el fondo de nuestra bañera, o plato de ducha, evitando así que la loza y la porcelana se dañen y se rocen.
  • Después, colocaremos nuestra rejilla y pondremos el tapón a nuestra bañera.
  • Llenaremos de agua hasta cubrir la rejilla. Un par de dedos serán suficientes.
  • No importa si el agua está caliente o fría, aunque preferimos usar caliente.
  • Seguidamente deberemos verter un cacito de detergente sobre la rejilla y esperar entre 6 y 10 horas.
  • Durante ese tiempo podremos ir a trabajar, dormir la noche entera o disfrutar de un merecido descanso.
  • Transcurrido el tiempo, mucha suciedad habrá desaparecido por sí sola, pero la más resistente continuará adherida a la rejilla.

Es el momento de frotar ligeramente con la esponja del estropajo y se desprenderá sin ningún esfuerzo. En las esquinas y recovecos podrás usar el cepillo de dientes viejo.

No tardaras nada retirar los restos de suciedad y obtendrás una rejilla tan brillante que parecerá nueva.

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